sé que te perdí, alguien me tenía
que robar el corazón, hacerme perder
la razón y aquí he de soñar entre
estos versos que no podrás hallar
y que amablemente escondí en
tu humilde corazón latente, porque
fui demasiado inocente al callar,
y mi alma no me deje mirar atrás
para no hundirme en tu flota
mercante y sin rumbo aparente.
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