Las gotitas de tu mirada se reflejaban en el cristal
de mi soledad desdibujando mi alma en difuminados
pedacitos de ti, que piensas que te olvidé y sigues
presente en cada pensamiento, que soy como una
ingenua polilla, que va a ti como si fueses el halo
de luz que necesito para creer en mí misma sin
recurrir a los diminutos recuerdos perdidos en mi
memoria en un rincón de mi corazón que cada
dia cuando tiene frío pregunta por el calor de tu
cuerpo a cada milésima de segundo eterno e
insaciable, que come me come poquito a poco
como el olor de tu perfume en mis entrañas heridas.
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